Academia en las etapas de la vida.

  •  Diciembre 2, 2020


El efecto del gimnasio sobre la salud es profundo. Pero uno tiene que hacer coincidir el esfuerzo con las fases de la vida. Vea el tipo de ejercicio adecuado para obtener más beneficios y menos riesgos a su edad.

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El ejercicio regular nos protege de una serie de condiciones.


Incluyendo enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2.

Hacer ejercicio es bueno para la salud mental: vea más aquí.

Sin embargo, no es posible mantener el pico de 20 a 50 o más.


Simplemente ajuste el modo y la cantidad de ejercicio según la edad.

Para garantizar el tipo correcto para su edad, consulte esta sencilla guía.

Infancia y adolescencia

En la infancia, el ejercicio ayuda a controlar el peso corporal.


Correr y saltar construye huesos saludables, promueve la autoconfianza y conduce a patrones de sueño saludables.

Se recomienda que los niños hagan al menos una hora de ejercicio al día.

Idealmente, pruebe varios deportes para desarrollar múltiples habilidades.

Deben fomentarse las actividades físicas espontáneas, como jugar en la plaza.

Los hábitos de ejercicio tienden a disminuir en la adolescencia.

Este desinterés ocurre más entre las chicas.

Una pena, especialmente en esta etapa.

Después de todo, el ejercicio promueve una imagen corporal saludable.

Y ayuda a controlar el estrés y la ansiedad.

Aliente a los jóvenes a mantener un deporte de equipo si es posible.

Para los tímidos, nadar o trotar es una buena forma de mantenerse en forma.

A los 20

En esta etapa estamos en el pico absoluto de la forma física.

Esto significa el VO2 pico más alto: la tasa máxima a la que el cuerpo puede bombear oxígeno a los músculos.

Después de este pico, el VO2 máximo disminuye hasta en un 1% cada año.

La actividad física regular puede retrasar esta disminución.

La formación de masa muscular magra y densidad ósea a esta edad ayuda a retenerlos en los años siguientes.

Varíe su entrenamiento y manténgalo divertido.

Si ya haces ejercicio regularmente, busca orientación de un personal.

La idea es crear una "periodización" en su temporada.

Esto implica dividir el esfuerzo en ciclos progresivos que mueven diferentes aspectos, como la intensidad y el volumen.

Con este enfoque, puede optimizar su rendimiento.

Y asegure el máximo rendimiento en un evento objetivo, como un triatlón, por ejemplo.

A los 30

En esta etapa, la vida profesional y familiar se destacan.

Por lo tanto, se espera un deterioro físico.

Quien tiene un trabajo sedentario debe mantener una buena postura.

Planee romper largos períodos de sesiones forzando alguna actividad.

Considere usar el baño en otro piso, idealmente moviéndose cada media hora.

Para los más activos, es mejor tomar un entrenamiento de intervalos de alta intensidad.

A esta intensidad, puede alcanzar hasta el 80% de su frecuencia cardíaca máxima en modalidades como correr y andar en bicicleta.

Para las personas ocupadas, este tipo de capacitación se puede realizar en 20 minutos.

Con menos impacto en el ojo, intente spinning o yoga.

A los 40

Es en esta etapa que la mayoría de las personas comienzan a aumentar de peso.

A esto se agrega la pérdida del tres al ocho por ciento de la masa muscular cada década.

Para equilibrar, se recomienda el entrenamiento de resistencia.

Como correr en el agua o saltar la cuerda.

Diez semanas de entrenamiento de resistencia pueden aumentar el peso magro en 1,4 kg.

También se puede aumentar la tasa metabólica en reposo en un 7%.

E incluso disminuir el peso de la grasa en 1,8 kg.

Estos fueron los resultados de un estudio de la Universidad Quincy (Estados Unidos).

Prueba el crossfit o la sala de pesas de tu gimnasio.

Siga corriendo si aún no lo hace, y no tenga miedo de comenzar un programa de ejercicio más intensivo.

Pilates puede ser útil al fortalecer el torso, previniendo el dolor de espalda que puede comenzar en esta etapa.

A los 50

En esta década, pueden surgir dolores.

Y las condiciones crónicas, como la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardiovasculares, pueden manifestarse.

A medida que el estrógeno disminuye en las mujeres posmenopáusicas, aumenta el riesgo de enfermedad cardíaca.

Para mantener la masa muscular, haga entrenamiento de fuerza dos veces por semana.

Vale la pena caminar.

Camine lo suficientemente rápido como para comenzar a sudar.

Pruebe algo diferente: el Tai Chi puede ser excelente para el equilibrio y la relajación.

60 años de edad

Con mayores acumulamos más condiciones crónicas.

Hasta este punto, el envejecimiento del cuerpo es un factor de riesgo para el temido cáncer.

Mantener la actividad física ayuda a prevenir tumores.

Y reduce el riesgo de enfermedades crónicas como enfermedades cardíacas y diabetes tipo 2.

La actividad física tiende a disminuir con la edad, y mantenerse activo contrarresta la tendencia.

Experimente el baile de salón, una forma divertida y sociable de hacer ejercicio.

Incorpore ejercicios de fuerza y ​​flexibilidad dos veces por semana, como gimnasia acuática en la piscina.

Y continúe con el ejercicio cardiovascular, como una caminata rápida.

70 años y más

Los ejercicios en esta etapa ayudan a prevenir la fragilidad y las caídas.

Y es importante para la función cognitiva.

Si tiene un período de problemas de salud, trate de mantenerse móvil si es posible.

La fuerza y ​​el estado físico pueden disminuir rápidamente si está muy inactivo.

Y eso puede dificultar el regreso a los niveles anteriores.

Camine y hable: en lugar de visitar a todos sentados, proponga una caminata colectiva.

Incorpora algo de fuerza y ​​ejercicio de equilibrio.

Pero consulte a un fisioterapeuta u otro profesional del ejercicio, especialmente si tiene varias afecciones crónicas.

El mensaje principal es seguir adelante a lo largo de tu vida.

El ejercicio regular es el más beneficioso para la salud.

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